Verano del 84 | Los misterios que se esconden tras las cortinas

Años 80, años de ‘Los Goonies’, de recorrer el vecindario en bicicleta, de salir en busca de aventuras. Un escenario perfecto para que un chaval de quince años eche a volar su imaginación y sus ganas de resolver misterios. Sus inseparables amigos le acompañarán en una aventura donde el mayor misterio serán ellos mismos. Una vuelta nostálgica al verano ochentero más juvenil, así es ‘Verano del 84’.

Un chaval, amante de la ufología, cree que su vecino policía es en realidad el asesino en serie que andan buscando por televisión. Como ya de antemano sabe que no le van a creer, el joven reúne a sus amigos para que juntos puedan encontrar indicios que confirmen su aventurada teoría.

Lo más interesante de la película no es el misterio del asesino sino las conversaciones de los cuatro amigos protagonistas. A través de lo que dicen iremos descubriendo lo que realmente se les pasa por la cabeza; y por sus silencios, las emociones que esconden. Porque hay cosas de las que no podemos hablar ni a los mejores amigos. Y esas se esconden tras las cortinas.

Porque detrás de las cortinas de las ventanas de las casas se puede esconder un asesino en serie pero también el divorcio de tus padres, el abandono y la soledad, la violencia doméstica o la extraña obsesión por los extraterrestres a lo Iker Jiménez. Y a su manera, cada cosa es importante.

La pandilla de chavales que aún están en esa edad de jugar al ‘polis y cacos’ por en medio del pueblo pero que todavía no han resuelto ese gran misterio de los chicos adolescentes: hablarle a las chicas. Y claro, son muchos misterios para resolverlos todos en un mismo verano.

‘Verano del 84’ es entretenida y con muchos guiños nostálgicos de los ochenta. Lo que pasa es que la tensión dramática se va desvaneciendo a lo largo del metraje y no consigue involucrar tanto al espectador como debiera. Sin embargo, debido a esa falta de pulso narrativo la película gana y sorprende (para bien) en sustos inesperados propios del género de terror. La película está bien y mejora al final, sobre todo, cuando los directores de la cinta se toman una licencia creativa para jugar a un polis y cacos más crudo y real.

La película desarrolla una historia de intriga y de aventuras adolescentes con toques del cine de terror. ‘Verano del 84’ es amena, es una vuelta a ‘Los Goonies’ y a los chavales de ‘Stranger Things’ que gustará más por conocer a los jóvenes protagonistas y sus dramas y misterios que por la intriga de descubrir al asesino.

Hay muchos misterios que rodean a un quinceañero de los ochenta con una bici y una gran imaginación. El gran misterio no es el asesino en serie que acecha al barrio, que también, sino los amigos del prota y la gente que le rodea. Le ayudarás a descubrirlos con ‘Verano del 84’.

Verano del 84: 6,50/10

PD: Por eso se inventaron las cortinas.

Seminci 63: Utoya. 22 de julio | La pesadilla, en primera persona

El 22 de julio de 2011 un ataque terrorista golpea Oslo, la capital de Noruega. Muy cerca de allí en la isla de Utoya unos jóvenes disfrutan de un campamento de verano. Algunos ni siquiera conocen la noticia, otros van corriendo la voz, apenas hay cobertura en la isla. Nadie sabe que el autor del ataque se encuentra allí con la intención de matar a cuántas personas se encuentre a su paso. Así es la pesadilla de ‘Utoya. 22 de julio’.

‘Utoya. 22 de julio’ comienza presentándonos a su protagonista de la que ya nunca más nos separaremos de ella. La cámara adopta un punto de vista subjetivo que persigue a la protagonista allá adonde va. Y lo hace con movimientos propios reaccionando a lo que va aconteciendo individualmente del resto de personajes. De esta forma es como si la película nos transportara en primera persona a través de la cámara que funciona como un ente propio que sigue a la protagonista. Así nosotros desde la butaca del cine perseguimos a la chica protagonista y la cámara se convierte en nuestros ojos dentro de la acción. Una delicia cinematográfica si no fuera porque la historia es una pesadilla de la que hay que escapar en primera persona.

09 ERIK POPPE - UTOYA 22. JULI

Se trata de un thriller con tintes del género de terror con una amenaza invisible pero muy presente a lo largo de toda la película. La cámara en mano le da autenticidad a la historia. Está rodado en un formato de plano secuencia muy elaborado y de un gusto exquisito. Un plano secuencia fundamental para generar tensión y plasmar el realismo del terror y el pánico de ver a gente corriendo despavorida. O incluso todo lo contrario, el miedo que da la calma y la angustia de toparse de repente con el asesino. A todo esto se suma que se trata de una isla de la que parece quedan atrapados sin salida a la espera de un rescate.

La película está rodada en tiempo real con un metraje de hora y media que es justo lo que duró la pesadilla de Utoya. Resulta vibrante, frenética por momentos y aguanta la tensión hasta el último minuto. Mantiene vivo el caos de la situación, la idea de que hay un asesino campando por sus anchas por la isla y la urgencia de buscar un refugio donde esconderse. Aunque consigue mantener la tensión hasta el final puede que de tanta tensión acumulada llegue a cansar. Resulta tan abrumadora que te puede sacar de la historia. Eso no quita para que la película sea en su conjunto un peliculón que no te puedes perder.

La película es toda una proeza de dirección de cámara con un gran trabajo de la actriz protagonista. ‘Utoya. 22 de julio’ más que una película es una experiencia sensorial inolvidable. Un thriller de puro género de terror que sorprende a los espectadores pero que para los auténticos supervivientes de aquel día fue toda una pesadilla de la que todavía hoy siguen sin poder olvidar. Y nosotros tampoco deberíamos para evitar que tragedias como estas se vuelvan a repetir.

Utoya. 22 de julio: 7,50/10

PD: Plano secuencia en primera persona.

Un lugar tranquilo | El silencio como nueva forma de terror

Un lugar tranquilo’ no reinventa el género de terror pero sí apunta hacia el thriller psicológico como una nueva forma de dejarnos sin parpadear y aguantando la respiración hasta el final en la butaca de nuestro cine.

La película se sitúa en un futuro distópico donde los miembros de una familia viven en el bosque cuidándose de no emitir ningún sonido. Si lo hacen atraerán a unas criaturas con un apetito voraz. Así que ante tal perspectiva el silencio es un manto invisible que alcanza a cubrirlo todo desde el miedo hasta el sentimiento de culpa. Y es que la historia coloca el foco sobre la familia y su forma de coexistir con el silencio como un extraño compañero de habitación.

Destaca la escena inicial por su cuidado en los detalles y la forma que tiene de volcar al espectador en su particular atmósfera. En esos primeros minutos en parte te atrapa por el diseño de sonido que es una maravilla para mantenerte en tensión durante toda la película y te obliga a prestar atención de forma inusitada a cada minúsculo sonido que surge de la acción. Lo mejor de ‘Un lugar tranquilo’ es que se sirve de recursos poco frecuentes en el cine para captar nuestra atención y hacernos vivir una experiencia diferente con una película.

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A partir de ahí la película recorre lugares comunes de las cintas de sustos de terror hasta llegar a su parte final donde se entrega totalmente al género. Al fin y al cabo, ‘Un lugar tranquilo’ no deja de ser un thriller psicológico con las fórmulas del género de terror. Una mezcla que funciona bastante bien.

Un lugar tranquilo’ podría entrar en la categoría de cine mudo porque prácticamente no hay diálogo por las circunstancias de la historia. Pero que los personajes no hablen no significa que no lo haga el guión. Utiliza el embarazo de la protagonista para colocar la cuenta atrás de lo que será una inevitable tormenta de ruido y gritos. Ante tal perspectiva se presenta ante ellos un futuro de claroscuro donde una nueva vida surgirá y con ella traerá un riesgo añadido a la supervivencia de la familia.

La otra metáfora que utiliza el guión es la del silencio como alfombra donde se guarda todo lo que no se dice. Con el tiempo se acaba convirtiendo en una montaña de malentendidos de donde nacen emociones como la culpa. Resulta interesante observar cómo de un hecho fortuito se pueda llenar de culpa a alguien durante años desconociendo que la cura es algo tan sencillo como hablar las cosas y esclarecer los malentendidos. Por eso a lo largo de la película uno se va dando cuenta de que el silencio no les salvará de esta. Tendrá que actuar si quieren salvarse.

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Protagonizada por Emily Blunt que está que se sale y por John Krasinski (‘The Office’) que también la dirige y demuestra que tiene maneras a la hora del filmar, sobre todo, en la primera parte de la película. En su último tramo la película se toma ciertas licencias creativas pero da lo mismo porque para entonces ya te tiene encandilado con la trama.

Un lugar tranquilo’ es un thriller de terror destinado para los espectadores más atrevidos a probar películas menos convencionales. La originalidad de su propuesta te convertirá en cómplice tratando de hacer el menos ruido posible en el cine para no delatar a los protagonistas. Así que, ya lo saben, tengan cuidado al comer palomitas.

Un lugar tranquilo: 6,75/10

PD: Aguantarás la respiración.