Triple frontera | El peso de la codicia

Un grupo de hombres entrenados militarmente se reúnen en secreto para perpetrar uno de los golpes más duros al narcotráfico. Y no es que planeen atrapar el narco más poderoso del mundo sino ‘simplemente’ robarle. Simplemente dice, como si fuera fácil. Actuarán fuera de la ley en una operación que parece casi imposible de llevar a cabo así que planean el robo perfecto al narco pero se toparán con un invitado inesperado: la codicia. Una película donde uno nunca sabe de dónde vendrán los disparos, así es ‘Triple frontera’ un thriller de acción con Ben Affleck y Oscar Isaac.

Oscar Isaac será el que ponga en marcha el plan y reúna al grupo de élite para asestar el duro golpe al narcotráfico. El objetivo es robarle al jefe de los cárteles que vive en una casa apartada junto a su familia y rodeada de seguridad porque es allí donde también esconde una inmensa cantidad de dinero. De hecho, la casa misma es como si fuera una caja fuerte a la que es prácticamente imposible entrar y salir con vida.

Sin embargo, los protagonistas son experimentados militares que, cansados de estar cumpliendo órdenes de otros, deciden actuar por su cuenta y forrarse por el camino. Para ello cuentan con un plan maestro para el atraco al narco. Lo que pasa es que cuando se actúa por cuenta propia uno nunca sabe por dónde vendrán las verdaderas dificultades. La película es como una especie de ‘Ocean’s eleven’ pero con la acción propia de la serie ‘Narcos’. Además, la trama no se detiene ahí sino que se convierte en una huida hacia adelante con tintes de thriller psicológico que la hace tremendamente interesante.

Los primeros minutos brillan por su espectacularidad y por su ambientación de puro caos en el campo de batalla. Sin embargo, la película evoluciona de la adrenalina hacia la tensión del momento del atraco hasta la triple tensión que viven los protagonistas cuando se enfrentan a la toma de decisiones difíciles. Porque de salir con vida del atraco se verán perseguidos por una triple amenaza: los narcos, los polis y ellos mismos. Bueno, ya os lo podéis imaginar, todos detrás de ellos pisándoles los talones.

Una película que juega al despiste donde lo más interesante no es la acción sino los propios personajes. La verdad es que la película tiene de todo desde acción trepidante hasta la tensión del thriller psicológico donde los protagonistas se verán envueltos en la difícil situación que plantea uno de los temas clásicos de la literatura: la codicia.

La película sorprende porque conduce al espectador por lugares de la trama que uno no espera. Te hace disfrutar de la acción y al mismo tiempo te hace pensar y sufrir por las calamidades por las que tienen que pasar los protagonistas para salir con vida. Está dirigida por J. C. Chandor (‘El año más violento’) que juega al despiste y hasta las escenas que parecen que están mal, en realidad, están muy bien.

Está protagonizada por un reparto de auténtico lujo como Oscar Isaac (‘El año más violento’), Ben Affleck (‘El contable’), Charlie Hunnam (‘Hijos de la Anarquía’), Pedro Pascal (‘Narcos’) y Garret Hedlund. Cuenta con una ambientación espléndida y muy realista.

Se trata de una nueva apuesta de Netflix por una película de acción trepidante con tintes de thriller psicológico. Una cinta sorprendente que te mantendrá en tensión constante por las vicisitudes que se encontrarán por el camino. No te pierdas ‘Triple frontera’ porque es mucho más de lo que imaginas.

Triple frontera: 6,75/10

PD: “Siempre es más difícil de lo que crees”.

Un café con spoilers: Roma | La masterclass de Alfonso Cuarón

Hay gente que sueña con el cielo cuando friega el suelo. Qué tontos. Jamás lo conseguirán pero ellos no lo saben. Hay gente con tan mala suerte que ha nacido para perder. Qué tontos. Por mucho que lo intenten jamás lo conseguirán pero ellos no lo saben. Se lo puedes decir en mil idiomas que jamás lo entenderán. Ellos seguirán erre que erre con su causa, en su cabezonería. No puedo imaginar qué clase de fuerza interior les tiene que mover por dentro para que sigan nadando contra viento y marea. Todo eso y más se esconde detrás del enigmático título de ‘Romade Alfonso Cuarón.

Eso sí. No esperen milagros. No los hay. Cuando la vida golpea, siempre lo hace dos veces. No hay palmaditas en la espalda, ni grandes heroicidades. Se trata de la magia de las pequeñas cosas que se esconden a simple vista en el segundo plano. Una película que es una oda a esos momentos invisibles que nadie ve. Cuando aparentemente no está pasando nada y está pasando de todo. Y es por eso por lo que, como espectadores, lo hacemos nuestra, por compartir esos momentos íntimos cuando nadie nos está mirando. ‘Roma’ es de una sensibilidad tan delicada que es capaz de emocionar en cualquier momento.  

La magia de un abrazo, la magia de saber esperar tu turno para hablar, la magia de no saber qué hacer y tirar para adelante, la magia de arrepentirte de haberte arrepentido cuando lo ves por primera vez masacrado por la mala suerte. Y aún así, hay qué ver, era lo más hermoso que había visto nunca. La belleza pura. La pura injusticia de la vida.

‘Roma’ es magia. La magia concentrada en los momentos breves de la vida diaria desde la perspectiva de las criadas que se encargan de cuidar de los niños y de la casa que relata la película. No se puede decir más de la sinopsis, tienes que verla. O mejor, tienes que ir descubriéndola.

La grandeza de la película radica en la fotografía. Una composición fotográfica impecable de las que hacen Historia en el Cine. Todo está perfectamente desordenado y desaliñado. Pero tampoco está tan perfecto para que parezca que sea perfecto lo cual hace que sea aún más perfecto. Para entender bien de lo que hablo tienes que verla.

Una fotografía que bebe del cine clásico, de obras anteriores del propio Cuarón y de amigos, y de los grandes maestros de la pintura como el uso de la luz y de la lluvia para marcar la profundidad de campo o como aquella otra escena del perro a quién le colocan delante de su destino de una forma que recuerda a ‘Los fusilamientos’ de Goya.

Alfonso Cuarón crea un microcosmos en cada uno de los fotogramas. En un mismo plano pueden estar sucediendo varias historias interesantes al mismo tiempo. El plano está compuesto de una belleza tan magistral que te redirige la mirada hacia la principal y otras, en cambio, hacia la secundaria. ‘Roma’ respira como se respira en la realidad, cada plano tiene vida propia, está en continuo movimiento, todo el mundo actúa independientemente y parece que nadie está al servicio de una historia principal.

La sensación que transmite al espectador es que realmente nos hayamos colado en un pedacito de realidad de la vida de estas personas. Es como si observásemos como viven, sufren y aman pero al mismo tiempo la realidad va a su bola y en cualquier momento podría estallar una revolución en las calles. Es como si salieras del cine con tu pequeño gran drama y a nadie le importara. La vida sigue porque la vida tiene que seguir.

Hemos hablado de que el movimiento forma parte de la fotografía de la película pero también el ruido y los silencios. La escena en la que la protagonista espera pacientemente su turno para hablar en el sofá es profundamente emotiva. Es como si de una parte del plano emanara una fuente de silencio que ni los gritos de los niños fueran capaces de distraernos a nosotros, los espectadores. El film está lleno de silencios pero la magia de la película radica en que es capaz de narrar a través de las imágenes.

Tampoco hay grandes discursos. Ni se alza la voz en ningún momento frente a las injusticias. A veces las historias se cuentan por sí solas. Como la metáfora del coche y la enorme entrada (¿triunfal?) del Rey de la Casa. El típico descuido tonto porque las mujeres no saben conducir. O el típico “no es culpa vuestra”.

Y en el medio de todo eso, un niño. Un niño que dice haber vivido muchas vidas. Un niño demasiado niño que le toca ser el primero en morir en las historias fraternales. Un niño que no se da cuenta de que está siendo criado por mujeres excepcionales. Un niño que todavía no lo sabe pero que ya sueña con conquistar los corazones de medio mundo con una historia de astronautas atrapados en el espacio, probablemente absurda. Ese niño ya se ha hecho mayor y se llama Alfonso Cuarón y ‘Roma’ es la historia de las mujeres que le criaron en casa. Un homenaje a todas ellas.

No te pierdas la magia que se esconde en ‘Roma’ de Alfonso Cuarón. Y después de todo lo escrito en esta reseña estoy casi completamente convencido de que la película os va a decepcionar. Es normal, forma parte de la magia y de la vida.

Roma: 9,50/10

PD: No importa lo que te digan. Siempre. Estamos. ROMA.

PD2: Dos apuntes más: 1) El VAR dice que no hay fallo de raccord. Y 2) Sí, lo has pillado, es un juego de palabras que tiene un nombre…

Maniac (T1) | El viaje al subconsciente, de Fukunaga

Cary Fukunaga se viste de Capitán Nemo para invitarnos a realizar una travesía de veinte mil leguas de viaje al subconsciente de la mente humana. Una serie que salta con sus personajes protagonistas por diferentes universos para contarnos los miedos, las culpas y las mentiras que residen en lo más hondo de nosotros mismos. Una serie que avanza lentamente porque sabe que para mirar hacia adelante primero tiene que hacer las paces con su pasado. Bienvenidos a ‘Maniac’ de Cary Fukunaga.

Nos situamos en un mundo actual pero con una estética muy ochentera y como si la tecnología apenas hubiera avanzado desde aquella década. ‘Maniac’ arranca en su viaje al subconsciente a través de las cabecitas de dos personajes (Emma Stone y Jonah Hill) que andan estancados en el aparente caos de sus vidas. De primeras salta a la vista que se podría tratar de dos casos perdidos pero todo se pone en orden cuando se apuntan a un ensayo clínico y localizan su dolor.

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Desde el principio la serie quiere que entendamos que existen varios niveles en la mente como si nuestro cerebro fuera una cebolla con muchas capas. Resulta muy significativa la prueba de acceso al ensayo para identificar el grado de autodefensa de cada uno. La serie es un viaje a través de esas capas que va desde localizar el problema hasta aceptarlo para seguir hacia adelante.

Claro que no todas las cabezas funcionan igual y si el problema del personaje de Emma Stone resulta un punto muy concreto, el del personaje de Jonah Hill es más abstracto y se dilata en el tiempo. Pero no hay nada que el ingenio del autor del ensayo clínico (Justin Theroux) no pueda solucionar.

La serie engancha por su intriga, una intriga triste por las historias tristes que se cuentan y por una puesta en escena sobria. ‘Maniac’ juega a los simbolismos y al lenguaje metafórico a través de los diferentes sueños de los protagonistas. El director Cary Fukunaga navega entre los sueños jugando con los diferentes géneros del cine que van desde el mafioso hasta el de fantasía medieval de ‘El Señor de los Anillos’.

Pero la serie va más allá y trata de indagar en todas esas cosas que hacemos y las que no hacemos pero, sobre todo, las mentiras que nos decimos. Trata de indagar en la típica broma de mal gusto entre hermanas, en nuestras propias mentiras de negación porque es más fácil fingir que algo no ha ocurrido para poder convivir con uno mismo, o fantasear con pertenecer a una Agencia supersecreta y superimportante para no sentirse insignificante e imaginar al tipo de personas que nos gustaría tener a nuestro lado.

‘Maniac’ navega siempre por las turbulentas aguas del subconsciente donde encuentra las culpas y los demonios interiores que alguien ajeno los puso ahí en alguna ocasión. Los protagonistas no están locos, distinguen la realidad de la ficción, solamente se mienten porque creen que así podrán seguir adelante cuando en realidad eso los estanca. Ambos tendrán que viajar al pasado, enfrentarse a él y aceptarlo para poder pasar página y seguir hacia adelante con sus vidas.

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En el plano artístico la serie tiene muchos guiños cinéfilos e incontables referencias y simbolismos. Si te gustó la película de ‘Origen’ y eres paciente te gustará el viaje de ‘Maniac’. Fukunaga consigue planos muy buenos y escenas memorables como la despedida de Emma Stone, el momento del juicio o la escena de acción a lo Matrix.

La serie está protagonizada por Emma Stone y Jonah Hill que ambos realizan un trabajo excepcional. El reparto lo completa Justin Theroux, Sally Field, Sonoya Mizuno (‘Ex-Machina’), Bill Magnussem (‘Noche de juegos’) y Gabriel Byrne (‘En terapia’). Dirigido por Cary Fukunaga (‘True detective’).

Una serie muy cuidada que es un viaje hacia los temores que habitan en el subconsciente. Déjate guiar por Cary Fukunaga, Emma Stone y Jonah Hill para ver claro el laberinto de ‘Maniac’.

Maniac: 7,75/10

PD: Volvamos ahí fuera y finjamos que no ha pasado nada.

Aniquilación | El fenómeno Garland

‘Aniquilación’ se presenta como una película de ciencia ficción pero en realidad es como uno de esos fenómenos meteorológicos que comienzan con una fina lluvia tropical que se acaban convirtiendo en un huracán de categoría cinco que arrasa con cualquier certeza que tengas en la cabeza. Es lo que los científicos de Giro de Guión denominan: el fenómeno Garland.

La premisa de ‘Aniquilación’ es sencilla. Una burbuja alienígena amenaza con engullirse nuestro planeta mientras la comunidad científica estudia la manera de detenerla. Tarea que parece imposible cuando nadie de las diferentes expediciones ha vuelto de la burbuja para contarlo. Hasta que regresa un hombre (Oscar Isaac), sin memoria, y entonces a su mujer (Natalie Portman) le entran unas ganas locas de meterse en la burbuja de cabeza.

La virtud de Alex Garland en sus películas ‘Ex Machina’ y ‘Aniquilación’ no es la de dar respuestas a los enigmas del universo sino la de formular las preguntas correctas. Luego cada uno en casa que se devana los sesos como quiera o, mejor aún, que se abran una serie de debates jamás antes imaginados pero necesarios. ‘Aniquilación’ plantea muchas de esas preguntas correctas donde aborda diferentes temas como el concepto de Belleza, la mezcla genética y la autodestrucción.

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La idea más grande de ‘Aniquilación’ es que presenta la posibilidad de la llegada de un ente, ni bueno ni malo, que quiere imponer su mundo y sus reglas sin tener idea de que, al mismo tiempo, está destruyendo el nuestro. Lo que nos lleva a la cuestión principal de la película: “¿para crear un mundo totalmente distinto y mejor resulta absolutamente necesario destruir el viejo?” Incluso Alex Garland quiere llegar más lejos lanzando otra pregunta “¿y si no lo está destruyendo sino que lo está transformando (mejorando)?”, que sería el punto de vista del susodicho ente.

Uno de los detalles que más llama la atención es la escena del oso estrenando sus nuevas cuerdas vocales. Alex Garland utiliza la voz, de los pocos elementos únicos e irrepetibles que poseemos cada uno de nosotros como seres humanos, como una metáfora para hacer ver que el cazador cuando caza absorbe la fuerza vital del cazado. Luego en un plano más terrenal la película utiliza la teoría de los átomos y el simbolismo del faro como elementos narrativos.

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Aniquilaciónnos fascina por una fotografía y un guión que te atrapa desde el principio para llevarte de la mano sin rechistar hacia el nuevo mundo y sus preguntas. Más allá de una película, ‘Aniquilación’ es toda una experiencia sensorial, sobre todo, por un final que recuerda a las performances que se exponen en los museos de Arte Contemporáneo.

Protagonizada por Natalie Portman que está acompañada de un Oscar Isaac (‘Ex Machina’) con el que no me gustaría jugar a las cartas. Y ojo con Jennifer Jason Leigh que, convertida ya en una clásica secundaria de lujo, aquí realiza un papel mucho más interesante de lo que pueda parecer a simple vista.

Aniquilación’ no es una fuente de respuestas sino de preguntas. Porque, a veces, para seguir avanzando, la mejor respuesta es otra buena pregunta.

Aniquilación: 8/10

PD: Más que una película, es una experiencia