Fuga en Dannemora (T1) | Se escaparon de la rutina

Damas y caballeros. Pasen y vean. Sean ustedes bienvenidos… a la cárcel. Dejen todas sus pertenencias y sus libertades en la puerta. Así, fría y sucia se presenta ‘Fuga en Dannemora’ una serie de lo más incómoda y menos amable de los últimos años pero que termina resultando irresistible.

Nos adentramos en la típica rutina que se vive dentro de una cárcel, un lugar donde el tiempo se detiene y los límites los ponen los barrotes. Allí dentro los presos se dedican a matar el tiempo mirando al techo de su celda, jugando a las cartas, leyendo libros, trapicheando, drogándose e incluso matándose entre ellos. Hay quienes tienen la suerte de dedicarse a sus hobbies favoritos como la pintura o trabajar en el taller de costura de la penitenciaría.

Y así va pasando el tiempo en la cárcel de Dannemora. Presos que se conocen y se convierten en colegas, compañeros de trabajo o enemigos entre bandas rivales. Incluso se forjan amistades entre presos y guardias, entre asesinos y funcionarias. Pero para todos ellos, ya sean buenos o malvados, para todos ellos va pasando el tiempo. Se van sucediendo los días trapicheando o en jornada laboral pero todos ellos se mueven presos del tiempo.

Así se entra en ‘Fuga en Dannemora’, sin saber qué hora es. La historia podría estar perfectamente ambientada en el presente, hace treinta años o en los 70 y a nadie le extrañaría. Al entrar en la serie, la única pista que tenemos del exterior es la de las canciones que suenan en la radio. A través de ella nos situamos en el tiempo de una historia que resulta atemporal porque la lectura final es que los presos no se escaparon de la cárcel sino de la rutina de sus vidas.

La serie comienza con la noticia de la fuga de dos presos de la cárcel pero que por el propio tratamiento que hace en el primer capítulo se podría adivinar que dicha fuga parece no importarle ni a la propia serie. Resulta curioso que la huida de los presos no se presente como una hazaña o, todo lo contrario, como un peligro para la sociedad. Nada de eso. En realidad, parece no importarle a nadie ni a los compañeros presos ni siquiera a los policías. Más bien, la fuga se presenta como un ligero inconveniente, como una fuga en el Sistema que tarde o temprano acabará siendo reparada.

Dos auténticos actores de cine como Benicio del Toro y Paul Dano interpretan a los dos presos protagonistas que preparan la fuga de la cárcel. Benicio del Toro encarna a la fuerza de la naturaleza en su personaje pero también el arte del trapicheo. A veces es montaña, la paciente calma, fuerte y soñadora de pulso firme. De los que parece tenerlo todo controlado. Un personaje que es presencia y carisma. Su compañero de andanzas, Paul Dano encarna la inseguridad de la edad y al mismo tiempo la obediencia del obrero. De personalidad nerviosa, impaciente y más emocional. Aunque se concentra bastante bien y no se cansa en golpear cuando encuentra el punto flaco de un muro.

La tercera pata del trípode es una irreconocible Patricia Arquette que es la guinda del pastel. Interpreta a una mujer que trabaja como funcionaria de la prisión. Para darle emoción a su vida mantiene una especie de romance con uno de los presos. Y decir más sería privarles del resto del pastel porque el personaje de Arquette es una auténtica delicia. Sería mejor que la conocierais por vosotros mismos. Y ya está. La serie nos presenta tres personajes que, a priori, hace que nos preguntemos cómo demonios han acabado llegando ahí. Las vueltas que tiene que dar la vida, uno presume, para que esos personajes, los primeros por obligación y la otra voluntariamente, ingresen en prisión. La mala suerte de la vida que acecha en cada esquina pero no, la explicación es mucho más sencilla: la gente no cambia.

Lo que resulta muy curioso de la serie es ver cómo los personajes cambian dependiendo del lado de la verja en el que se encuentren. Porque rápidamente vemos cómo se comportan dentro de una prisión pero fuera de ella, en libertad, son verdaderamente distintos. Por eso el propio edificio de la cárcel se presenta como si fuera el cuarto protagonista de la serie. La prisión tiene sus propias reglas y su propia atmósfera sucia como de taller local de aluminio situado en cualquier polígono industrial a las afueras de cualquier ciudad. Y la serie quiere impregnar ese aire sucio en los espectadores.

La serie consta de ocho capitulazos dirigidos por Ben Stiller que arranca con una dirección muy del estilo de los noventa aunque con cierta sobriedad. Pero a cada episodio va mejorando hasta alcanzar un nivel de auténtica maestría cinematográfica. Destaca la escena de la claustrofobia en la tubería y, sobre todo, aquella secuencia inicial que comienza en la celda y termina en la alcantarilla lo que viene siendo la narración en imágenes de la ansiada travesía de dentro afuera hecha del tirón.

La esencia de la serie es la construcción de los personajes. De ritmo pausado pero sin pausa, la historia va avanzando y calando en el espectador, incluso se podría decir que termina por ser cómplice de la rutina que vive los tres personajes protagonistas. La historia nos conduce por las sinuosas curvas del camino hasta que de pronto, así de golpe y porrazo, la serie se marca un capitulazo en plan precuela para ahondar en los personajes y sus miserias que te deja una huella imborrable.

Fuga en Dannemora’ destaca por una magnífica fotografía, una ambientación muy cuidada y un ritmo de la narración al estilo ‘Fargo’ pero que termina por marcar su propia personalidad al relato. Está protagonizada por tres actores de cine como Benicio del Toro, Paul Dano y Patricia Arquette. Los tres son muy buenos. Les acompaña un David Morse muy acertado.

Qué esperar de una serie que va sobre personajes encarcelados, de una montaña que sueña con la libertad, de un joven que quiere vivir deprisa y de una mujer dominada por su egoísmo. Se puede esperar disfrutar de una historia que ansía respirar aires de libertad, romper con lo establecido y mucha (y perfecta) suciedad. ‘Fuga en Dannemora’ como una serie de tres personajes que planean escapar del sistema cuando en realidad solo desean salir de la rutina.

Fuga en Dannemora: 8/10

PD: “…algo tenía que hacer”.

PD2: Basada en una historia real.

Un café con spoilers: ¿Podrás perdonarme algún día? | Lee Israel, ¿Te podrás perdonar algún día?

‘¿Podrás perdonarme algún día?’ es el título de la nueva película de Melissa McCarthy pero también es el título de una de las cartas falsificadas por el personaje protagonista, la escritora Lee Israel, haciéndose pasar por la literata Dorothy Parker. Siguiendo con el juego de la película a mí me gustaría fantasear con cuál sería la respuesta de la propia Dorothy Parker de conocer tal suplantación y me imagino que comenzaría con un cariñoso ‘Querida Lee Israel, ¿te podrás perdonar algún día?’. Y es que la película no va de falsificaciones sino de una persona que se cree un fraude cuando es, en realidad, una auténtica escritora. Así es, ‘¿Podrás personarme algún día?’.

Lee Israel es una biógrafa de famosos que está pasando por un bloqueo creativo en pleno momento de decadencia personal cuando no tiene ni para pagar el alquiler. Se refugia en el alcoholismo para poder evitar enfrentarse a la hoja en blanco y así van pasando los días. Hasta que descubre una vieja carta de una famosa vedet, la vende a una librería y se saca un dinero. Eso le inspira a creer que hay un mercado del que se puede aprovechar para ganarse un dinerillo extra: el de las cartas de famosos. Así que se lanza a falsificar cartas de famosos inventándose sus intimidades.

Puede que esta vez me haya extendido un poco con la sinopsis pero es que es lo menos importante de la película. Lo más interesante es cómo se describe al personaje protagonista. Una persona desaliñada, dejada, sin autoestima, áspera, difícil, mal hablada, solitaria y tremendamente desdichada. Por cómo habla se podría decir que es una mujer muy cultivada en las Artes y las Letras pero, francamente, como espectadores nos ponemos delante de una película que va de una mujer cuyo nombre no lo hemos oído mencionado en ninguna otra ocasión así que, de antemano, desconocemos su calidad literaria y hace que nos preguntemos si sus quejas tienen fundamento o simplemente forman parte de la pura pedantería habitual.

Pero lo cierto es que está  pasando por un momento de autodestrucción así que podríamos descartar la pedantería. Y por la forma de hablar se diría que es bastante ingeniosa a la hora de escoger las palabras. La película es el retrato de una mujer que no tiene el suficiente arrojo para ponerse delante de una hoja en blanco y ponerse a escribir sobre ella misma. A saber qué demonios aparecerán y le atormentarán, con cuáles se topará por el camino hacia el redescubrimiento personal pero, sobre todo, la revelación de la gran cantidad de mentiras que habrá dado por válidas y que no tienen ningún crédito.

Pero para descubrir la Verdad sobre ella misma, una Verdad que va a doler, y mucho, tiene que tener la valentía de dejar el vaso de licor y ponerse a escribir. Un auténtico acto de heroicidad porque descubrir la Verdad sobre uno mismo siempre duele, y lo que suele ser mucho más fácil es calmar a tus propios demonios con etanol en lugar de ponerte a pasar lista de tus diablillos interiores.

Y de eso va realmente ‘¿Podrás perdonarme algún día?’, de una mujer que vive en el drama de su propia existencia y que no es capaz de perdonarse a sí misma por sus errores, sus movidas y sus jodiendas. Y aunque nada de eso lo vemos en pantalla, todo eso lo podemos ir descubriendo a partir de la interpretación de Melissa McCarthy como Lee Israel, esa mujer que tiene que escuchar de sus escritos (cartas falsificadas) grandes elogios pero que van dirigidos a terceros. Esa mujer ingeniosa que hace gracia cuando habla de sus miserias pero que te parte el corazón cuando descubres que ella no pretendía hacerte reír, es que ella habla así, es que ella es así, es que ella sí es auténtica.

Melissa McCarthy realiza una deliciosa interpretación en el que equilibra la aspereza de su personalidad con la ternura. Cultivada en mil y una batallas, perdón, mil y uno sketches de ‘Saturday Night Live’, aquí ella hace reír sin pretenderlo inmersa en una historia de auténtico drama. Pasea entre el humor y el drama como si fuera fácil cuando es realmente complicado. Verdaderamente, se ha ganado la nominación al Oscar por este papel.

Su contrapunto es Richard E. Grant que interpreta a un hombre homosexual y que se hace amigo de la siempre desconfiada protagonista. Ir descubriendo su amistad es uno de los puntos más delicados y sensibles de la película. Hay chispa cuando están juntos y sus conversaciones son de lo mejor de la película.

El guion plantea la situación de las falsificaciones como punto de partida para poder hablar de la personalidad de la escritora. La película huye de las típicas historias de falsificaciones, engaños, robos y timos para centrarse en el drama de la mujer. Aunque sea la sinopsis central por ahí no va la película. Sino de una mujer que evita escribir sobre ella misma para no tener que enfrentarse a sus demonios.

Y todo eso no aparece explícitamente en pantalla. Es el espectador quién tiene que ir descubriendo a Lee Israel y la amarga ternura de su personalidad. Esta película no va de falsificaciones sino de una mujer que se cree un fraude cuando es, en realidad, una auténtica escritora.

¿Podrás perdonarme algún día? : 7/10

PD: Yo no creo en el bloqueo creativo. Te sientas, escribes y punto.

Un pequeño favor | La exquisita sencillez de Anna Kendrick

El personaje de Anna Kendrick te desarmará con su sonrisa, su incansable voluntarismo para echar una mano y su buen hacer. Al mismo tiempo no te dejará indiferente esa mirada de atontada que te hace sospechar que esconde más de un cadáver dentro del armario. Una película que funciona como una tarde desinhibida de chicas que se ponen a confesar sus secretos más oscuros y que engancha por las personalidades tan atrayentes de sus personajes. Hazte un favor y no te pierdas ‘Un pequeño favorcon Anna Kendrick y Blake Lively.

Dos mujeres que no podrían ser tan diferentes se conocen en la puerta del colegio de sus hijos. Anna Kendrick es la chica sencilla de una pequeña localidad, una joven madre muy gustosa de agradar y de llenar su agenda de actividades extraescolares y manualidades. Y para colmo de lo adorable, lleva un videoblog de recetas de cocina muy resultón. Una mujer que vive con una disculpa en la boca. La que jamás piensa en disculparse es el personaje de Blake Lively, una mujer sofisticada del mundo de la moda. Una mujer con una marcada personalidad y tremendamente orgullosa de hacerse valer en un mundo de hombres. Todo eso cubierto por una burbuja hermética tan estilosa como enigmática. Así, la película se hace irresistible.

a-simple-favor

Se trata de una película de personajes que juega al despiste para mantener la intriga hasta el tramo final. La sinopsis oficial habla de que la mujer estilosa desaparece el día que le pide un pequeño favor a la otra y que esta parece ser la única empeñada, junto al marido, en salir a buscarla.

La película es un caramelo muy dulce que se sustenta sobre una base de thriller psicológico bastante intrigante por la curiosidad que despiertan sus dos personajes protagonistas con una fina capa de humor negro delicioso. Envuelto todo ello en un exquisito papel cuché muy amable donde Anna Kendrick es el motor de la trama.

‘Un pequeño favor’ luce una brillante fotografía con la que nos sumerge en una pequeña localidad inmersa en la cotidianidad de las vidas de sus habitantes. Y vemos la llegada de Blake Lively, a través de la mirada de Anna Kendrick, como un soplo de aire fresco como si fuera una nube que deja caer una luminosa y refrescante lluvia primaveral. Una aparición cuasi celestial que la deja como hipnotizada. La escena de presentación de Blake Lively define muy bien a su personaje como ese soplo de aire fresco refrescante y que al mismo tiempo no deja de ser el paso de una nube gris en un cielo en calma.

Un exquisito juego de contrastes sobre las ‘aparentes’ apariencias de sencillez y complejidad de sus personajes, valga la redundancia. La película mantiene viva la curiosidad durante todo el metraje hasta que desvela el gran secreto y es cuando se convierte, por desgracia, en un relato manido con demasiado artificio. ‘Un pequeño favor’ respira en un ambiente intrigante al estilo de la peli de ‘Perdida’ de Fincher pero en un tono luminoso y simpático a rabiar.

MV5BYzAyMTVlMTQtMWNkNi00MmZlLWJiNTgtZDVjZTc5MTc3MWZkXkEyXkFqcGdeQXVyOTExMTIxOTQ@._V1_SX1777_CR0,0,1777,999_AL_

Anna Kendrick está absolutamente sensacional en un trabajo lleno de matices y de grandes gestos de expresividad que mantiene vivo el enigma de su personaje y su curiosidad hasta el último suspiro. Un personaje del que no te cansas de conocer y que da para toda una serie de televisión. No se queda atrás Blake Lively que despliega todas sus armas de seducción a través de su pose de mujer sofisticada y terriblemente enigmática que se divierte confundiendo al personal para que se pregunte si su atracción se debe más a su carisma o a su vestuario o una combinación de ambas. Esa es la clave de su personaje. El reparto lo completan dos caras conocidas como Andrew Rannells (de la serie ‘Girls’), quizá aquí un poco desaprovechado, Rupert Friend y Henry Golding (‘Crazy rich asians’).

‘Un pequeño favor’ es un thriller psicológico que atrae por sus personajes, sus diálogos ingeniosos y su impecable puesta en escena. No te resistas a conocer a sus personajes porque la película finaliza lanzando una premisa de la que desearías que se convirtiera en una serie de televisión. Y es que algunos personajes pequeños esconden grandes historias que no caben en una sola película.

Un pequeño favor: 6,50/10

PD: Anna Kendrick y su chaqueta amarilla del Zara.

Killing Eve (T1)| Voy a ser sutil… es una de las series del año

Que no os engañe su faceta angelical, su vestido de seda o su perfume. Que no os engañe su poderío visual, su formidable e ingenioso guión o su calculado ritmo narrativo. Que no os engañe, no es solo fachada. Es algo más. ‘Killing Eve’ es una de las series del año.

‘Killing Eve’ fue una de las grandes olvidadas de los premios Emmy de este año en el que obtuvo solo dos nominaciones: Mejor Actriz Protagonista de Drama para Sandra Oh y Mejor Guión de Drama. Esta última nominación de forma obligada por el bien de la credibilidad de los premios. Es una pena que una serie no reciba la atención que se merece durante la temporada de premios simplemente porque no es lo bastante popular cuando es capaz de alcanzar un grandísimo nivel consiguiendo que el cuarto capítulo sea una Obra Maestra de la intriga.

vlcsnap-2018-10-05-11h02m15s140

La serie se planta bajo la premisa de que hay una asesina a sueldo que destaca por la meticulosidad de sus métodos, su creatividad y su espontaneidad. Eve (Sandra Oh) es la agente del Servicio Británico que la persigue y que actúa en la trama como su contrapunto: un ratón de oficina que se atreve a salir al trabajo de campo. Las dos jugarán a una persecución al gato y al ratón por distintas ciudades de toda Europa.

La serie es un perfecto juego de contrastes. Dos personajes con dos tonalidades distintas. Una es perfecta, de luz cálida, atractiva, feliz y segura. La otra es todo lo contrario. Resulta ser un perfecto desastre, de luz gris, poco atractiva, desgraciada e insegura. Se puede resumir cuando la serie nos transporta de una soleada y bonita escena de la asesina a un oscuro callejón de Londres repleto de cubos de basura.

Cada capítulo arranca con una escena visualmente atractiva y narrativamente deliciosa. Una secuencia que seduce y engancha. Toda una declaración de intenciones de la serie que consigue brillar en su máximo esplendor en la escena donde Eve describe con sumo lujo de detalles los rasgos faciales de la asesina en un maravilloso primerísimo plano inolvidable.

Sandra Oh y Jodie Comer son el ratón y el gato. Destaca la gran evolución de Eve y lo bien que Sandra Oh reconduce la madurez de su personaje. Sorprende la gran expresividad y descaro de Jodie Comer en el papel de la asesina. Ambas le dan fuerza a un guión ya de por sí magnífico e ingenioso con un humor muy fino y delicado de alta costura, perdón, de alta escritura. El guión está para enmarcarlo en el salón.

landscape-1536919260-killing-eve-jodie-comer-ep1

Contiene muchas escenas memorables como los diferentes encuentros entre los dos personajes protagonistas, la persecución a pie de calle en Berlín o la ‘fiesta’ de cumpleaños. La historia te engancha en el sentido de que como espectador no sabes muy bien si quieres que atrapen a la asesina por complicidad con Sandra Oh o si deseas salvarla de los peligros que la acechan por su personalidad tan locamente atractiva.

Inevitablemente acabas empatizando con la psicópata y quieres que le salgan bien las cosas. Todos los capítulos están rodados de forma magistral con un buen pulso del suspense y un fino ritmo de la intriga perfectamente calculado. La fotografía es portentosa.

El episodio de la trampa también está muy bien. La serie da un giro cuando se introduce en la cárcel rusa donde los problemas acechan a las dos por separado y la iluminación se vuelve tenebrosa. Por momentos recuerda al reciente thriller psicológico de ‘Gorrión Rojo’. Se trata de una serie producida por BBC America y que llega a nuestro país de la mano de HBO.

MV5BMjMyMjQzMTkwNV5BMl5BanBnXkFtZTgwNjA5MzU2NDM@._V1_SY1000_CR0,0,1543,1000_AL_

El nivel de la serie se mantiene en lo más alto durante los ocho episodios de su primera temporada que lleva la firma de su creadora Phoebe Waller-Bridge, para mí todo un descubrimiento. La primera temporada se despide no sin antes enfrentar a su protagonista más letal ante su fiel reflejo en forma de niña de doce años. Una serie que es más inteligente de lo que parece, visualmente exquisita y narrativamente magnífica. Quizá el final desentona un poco con el resto del vestido pero se comprende que se haya permitido una licencia artística para continuar con la historia. Y es que con una serie así uno no quiere quedarse en la primera temporada.

Killing Eve: 8,50/10

PD: ¿He sido muy sutil?

Todos lo saben | Pintan bastos en el western de Farhadi

El director iraní Asghar Farhadi se atreve con un thriller psicológico de la España profunda. Todo un western fundamentado en el cruce de miradas, de dimes y diretes que parece convertirse en una partida de póker. A la mesa se sientan a jugar Javier Bardem, Penélope Cruz, Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Ramón Barea e Inma Cuesta a una partida para ver quién oculta mejor los ases en la manga. Y todos ellos se la juegan a una sola carta: la del secuestro de la niña.

Así es cómo veo que plantea Farhadi su nueva película ‘Todos lo saben’ rodada en nuestro país. Pero dejémonos de metáforas, la historia arranca con la llegada al pueblo de Laura (Penélope Cruz) para asistir a la boda de su hermana. Durante la celebración secuestran a su hija adolescente. A partir de ahí la atmósfera en torno a la familia se llena de sospechas, tensiones y dobles juegos.

MV5BMWMyNjQxZmYtYzhhZS00NTQ2LWIyZTAtMmE2Y2ZlMDFiODMxXkEyXkFqcGdeQXVyMTA0MjU0Ng@@._V1_

Destaca esa atmósfera enrarecida de supuesta alarma familiar, esa calma inquieta después de la tormenta y ese acompañar la pena de la madre desde la fría distancia. Esos parientes tan preocupados que parecen guiar los pasos de la mujer sobre las diferentes casillas del tablero que la dirigen hacia su propio beneficio. Ese gran farol que se marca a las cartas el personaje de Javier Bardem, en teoría de cara a la galería, y que es respondido, a su vez, por un magnífico ‘pues lo veo y subo la apuesta’ del personaje de Penélope Cruz

Entre medias de la partida los aspavientos de Inma Cuesta que sin decir nada lo dicen todo. Actúa como espectadora de lujo de una partida de póker entre gigantes y que sin mucho recorrido se convierte en un papel fundamental en la trama. Todo envuelto en un ambiente de continua tensión que nos mantiene en alerta ante la aparición de cualquier síntoma de duda, falsedad o equivocación.

El director Asghar Farhadi coloca las piezas de un thriller psicológico que por su tratamiento y su complejidad parece sacado de los western modernos que se hacen hoy en día en Hollywood como la reciente ‘Tres anuncios en las afueras’. Un delicioso thriller psicológico para los amantes del género que necesita de la participación del espectador cual Inma Cuesta en la pantalla.

La película cuenta con una fotografía muy cuidada, excesivamente recargada en los primeros diez minutos de metraje porque Farhadi quiere contar demasiadas cosas en poco tiempo. Sin embargo, va cogiendo altura según la historia va avanzando. Está protagonizada por un reparto de lujo con un Javier Bardem desatado y entregado al juego de la ambigüedad como en ‘madre!’; Penélope Cruz majestuosa; Eduard Fernández y Elvira Mínguez que transpiran Verdad; junto con Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Ramón Barea e Inma Cuesta.

MV5BYTEyMzg0MmUtMzQ4OC00NDM4LTg0ZmMtZmQwM2Y2NWYzZDRhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_SY1000_CR0,0,1499,1000_AL_

Contiene momentos memorables como la conversación Bardem-Cruz pero la película no se deja llevar por el drama en ningún momento. Se trata de un thriller psicológico que convierte al espectador como parte del espectáculo y que si te dejas atrapar por su juego la disfrutarás en todas sus dimensiones. Se nota el pulso de Farhadi manejando a los personajes y el tempo de la acción como un director de orquesta. Al final, la mano benévola de Farhadi libera a sus personajes de la culpa para que sea el espectador quién los juzgue y los condene. Al final de la partida todos se sienten ganadores y la única que pierde es la niña.

Todos lo saben: 7,75/10

PD: Los aspavientos de Inma Cuesta me representan.

Las distancias | El desencanto de los nuevos treintañeros

‘Las distancias’ arranca bajo la inocente premisa de un grupo de amigos que viaja a Berlín para darle una sorpresa al chaval de la cuadrilla que tuvo que emigrar para buscarse la vida. Aterrizan en un Berlín gris en el pisito de un treintañero que se halla lejos de la vida prometida. El retrato de una generación reflejada en las distancias físicas y emocionales del típico grupo de amigos inseparables.

Cuatro amigos se plantan en Berlín para darle una sorpresa por su cumpleaños al emigrante del grupo. Pronto se disipará la euforia y descubrirán que no llegan en el mejor momento para ninguno de ellos.

still_distàncies_0587_E28A8000

Se trata de un drama generacional de jóvenes treintañeros y en parte una radiografía de la juventud española de los licenciados de aquellos años. Todo eso bañado en un barniz de tonos grises que cuanto más avanza más nublado se pone.

La típica amistad de colegueo de cuatro capullos (más el anfitrión) se transformará en un viaje al interior de sus vidas en el que cada uno esconde una historia incómoda de contar. La historia está sustentada por un magnífico guión que va dejando entrever las distancias, no solo físicas sino emocionales, entre los distintos componentes del grupo de amigos.

Un guión espléndido, cinco actores muy buenos y poco más, con eso la directora y coguionista Elena Trapé demuestra que con muy poco se puede contar una gran historia. Con una fotografía muy trabajada, un uso de la luz muy natural y una puesta en escena muy efectiva que hace que brille el guión y el talento de Elena Trapé.

Una película lleno de sutilezas como la conversación fuera de plano de Alexandra Jiménez, ese momento silencioso cuando llega la chica alemana al piso y los pequeños detalles de las conversaciones que van desgranando las vidas particulares de los personajes.

3942591

El guión brilla en parte también por el gran trabajo de los actores donde destacan Alexandra Jiménez, Miki Esparbé (‘Perdiendo el norte’) y un Isak Férriz muy bueno haciendo de capullo integral.

‘Las distancias’ se alzó como la gran triunfadora del Festival de Málaga al llevarse tres premios: Mejor Película, Mejor dirección y Mejor Actriz para Alexandra Jiménez. Una película que es buena porque golpea en el corazón de la generación de treintañeros que viven en el desencanto de la vida adulta. Especialmente gris y especialmente dramática, ‘Las distancias’ duele por lo cercana que resulta.

Las distancias: 7,25/10

PD: ¡Qué fin de semana tan absurdo!

Yucatán | Maestros del teatro y del disfraz

Rodrigo de la Serna abre la velada como maestro de ceremonias del crucero y nos da la bienvenida a una película llena de humor, muy cercana y con una puesta en escena de lo más teatral. ‘Yucatán’ es una peli sobre dos granujas al puro estilo del cine clásico. Un crucero para dejarse llevar por el encanto de sus personajes.

Dos ladrones maestros del engaño competirán por hacerse con el botín que guarda un hombre al que le acaba de tocar la lotería. Pero el dinero no es lo único que se interpone entre ellos dos también lo hace el amor por la misma mujer. Por otro lado, el señor afortunado no viaja solo sino que se ha traído a toda la familia y, por supuesto, sus yernos andan detrás del dinero del viejo. Todos a la carrera por el dinero mientras se suceden aventuras, números musicales, engaños, estratagemas y mucho buen rollo.

yucatan

La película embelesa por la puesta en escena, los disfraces de galán, la pose triste de Luis Tosar y la gran aventura de Casablanca con una gran Toni Acosta que nos representa a todos. A partir de ahí ‘Yucatán’ es una comedia de enredos en el que los ladrones desplegarán sus astutos planes para ganarse la confianza del reciente millonario.

Gusta por contemplar el esfuerzo incansable de los personajes por encandilar con los trajes y las puestas en escena porque más que ladrones parecen maestros del teatro y del disfraz. Es una película que pide a gritos ser un musical.

Rodrigo de la Serna y Luis Tosar son los Rinconete y Cortadillo del director Daniel Monzón que juegan al arte de los ladrones pero con el mismo respeto por las reglas del sindicato de los mangantes que los de la propia obra de Cervantes. Son dos apuestos maestros del engaño y la seducción que por sus poses y su descaro consiguen robarnos más de una sonrisa.

1535652515_638133_1535698696_noticia_fotograma

El reparto lo completa Stephanie Cayo, Joan Pera, Agustín Jiménez y Toni Acosta en una película muy amable sin más pretensiones que la de hacernos disfrutar de un rato muy divertido. Una competencia sana entre ladrones con muy buen rollo con algunos devaneos con lo más comercial pero siempre regresa a buen puerto con las locas aventuras de sus personajes que son lo mejor de la película.

La buena mano del director Daniel Monzón se muestra en la aventura en Brasil manejando el tempo y la situación para conseguir el efecto deseado en cada instante de la acción. Sobre todo viniendo de la desvergonzada aventura de Casablanca, le queda una escena muy resultona.

Una comedia de enredos, un tanto disparatada y con un descaro que encandila. Súbete a ‘Yucatán’, el crucero de las aventuras.

Yucatán: 6,5/10

PD: Como dijo el camarero del Titanic: “sigamos bailando mientras suene la música”.

PD2: Carlos Jean se encarga de pinchar la banda sonora de la película.

Nebraska | El Quijote de Alexander Payne

“Hacia algún lugar de Nebraska de cuyo nombre no quiero acordarme, se dirigía…” así podría comenzar ‘Nebraska’ la película de Alexander Payne y Bob Nelson sobre un Quijote moderno que se empeña en creer que ha ganado un millón de dólares de una correspondencia por correo.

Protagonizada por un Bruce Dern que luce de un aspecto de lo más quijotesco, desaliñado, ingenuo, soñador y senil. Acompañado por su fiel escudero Will Forte, su hijo en la ficción, y la terriblemente encantadora June Squibb como la Dulcinea que se deja de cuentos para salvarse a sí misma y a su Don Quijote. Todo ello ambientado en la América profunda actual que tiene mucho más en común con la Castilla de Cervantes de lo que parece.

NEBRASKA
Don Quijote de Nebraska y su fiel escudero

La película arranca con nuestro protagonista, Don Quijote, caminando sobre el arcén de la carretera cuando le para la policía. Se dirigía hacia Nebraska. El motivo de que emprendiera tal semejante viaje era que había recibido al buzón una carta de publicidad en el que decía que era el ganador de un millón de dólares, lo que comúnmente se conoce como spam si te llega al correo electrónico del ordenador. Pero el problema está en que nuestro protagonista se lo cree firmemente y decide ir a cobrar tan sustancioso botín.

Tras sucesivas escapadas, su hijo decidió coger a Rocinante, perdón, su coche y se lo llevó a recorrer mil doscientos kilómetros para tenerle feliz unos cuantos días cumpliendo con la fantasía de su viaje pero, sobre todo, para pasar un tiempo con su padre. Un padre alcohólico, testarudo y desinteresado con todo lo que pasa a su alrededor. Un hombre tan hermético que solo podrá conocerle realmente cuando realicen una parada de fin de semana en el pueblecito dónde se crió.

Un lugar que se caracteriza por la sencillez de sus gentes y por ser un oasis de tranquilidad donde parece que el tiempo sigue detenido desde hace años. Quién más quién menos se dedica al cuidado de los rebaños o el campo, y sin demasiadas cosas a las que dedicar el tiempo de ocio. Aquel pueblo y sus gentes marcaron la vida de nuestro Don Quijote.

Nebraska’ no es una película de grandes escenas ni de frases elocuentes sino que se trata de un film de sensaciones. La sensación de volver al pueblo, de nostalgia, de cualquier tiempo pasado fue solo pasado, el paso del tiempo. La relación que tiene el protagonista con su familia, de pocas palabras, dice mucho de él. Es una película muy de pueblo, o al menos a mí me recuerda mucho al mío con esas conversaciones sobre coches, sobre aquel hombre que sale a sentarse para ver la carretera o las calles desérticas que hacía un tiempo presumían de ser las más transitadas de la comarca.

03nebraska
Sus sobrinos Humpty y Dumpty

Nuestro Quijote de Nebraska vuelve a los orígenes y son sus dos sobrinos quiénes nos dan la bienvenida a lo Humpty Dumpty al mundo que le vio crecer. Don Quijote no se volvió loco por las novelas de caballerías sino por vivir dentro del cuento de ‘Alicia en el país de las maravillas’. Un lugar donde todo el mundo tiene algo que decir y muy hábiles a la hora de darle la vuelta a la tortilla. Todos quieren algo de Alicia.

El momento más memorable de toda la aventura es la visita al cementerio narrada graciosamente por su mujer y que Bruce Dern acompaña con un silencio conmovedor. Su cara lo decía todo, o mejor lo sentía todo, sin tener que decir nada.

Nebraska’ es una película pequeña en su forma pero te tiene intrigado por la locura de Don Quijote, por el premio y por los avispados vecinos del pueblo quiénes volvieron loco a Don Quijote/Alicia. Porque a veces, los gigantes no están esculpidos en piedra en el Monumento Rushmore sino son mucho más pequeños y cercanos. Como todo gran viaje por carretera, ‘Nebraska’ tiene un final muy emotivo al estilo ‘La vida es bella’ que es mi debilidad.

Nebraska (2013): 8,5/10

PD: “No pueden decirlo si no es verdad”

La forma del agua | Érase una vez Guillermo del Toro

Guillermo del Toro vuelve a dar con la tecla para emocionarnos con un cuento, para nada infantil, sobre las emociones e imperfecciones que conforman el alma de las personas. Aunque cargada de romanticismo la película es más oscura de lo que pueda parecer a simple vista. En una escala cromática ‘La forma del agua’ se sitúa más cerca de Darth Vader que de una colorida tarta de fresa.

Ambientada en la oscura Guerra Fría, una señora de la limpieza (Sally Hawkins) entabla una amistad con una desconocida bestia marina que se encuentra recluida en un búnker. Mientras la extraña criatura aguarda a que los americanos se decidan qué hacer con ella, los soviéticos planean secuestrarlo aunque no serán los únicos que intenten llevar a cabo esa complicada tarea.

Sobra decir que la mujer de la limpieza es muda porque en el universo imperfecto de Guillermo del Toro quién no tenga algún que otro defectillo es porque no es humano. No importa si alguien pierde el habla o el pelo. Da igual que sea un espía ruso o un horripilante bicho marino arrancado de las profundidades del océano. Ni tan siquiera el color de la piel importa. Cómo si ser blanco o negro fuera a ser considerado un defecto de fábrica. Ni mucho menos. La belleza tiene que ver con el alma que habita bajo nuestra piel.

MV5BZGFjZjEzZTktNjY0MS00NjA0LTkxOGYtODY1NzVlYzM1MzEyXkEyXkFqcGdeQXVyNDg2MjUxNjM@._V1_SX1777_CR0,0,1777,959_AL_

La mirada de Guillermo del Toro es un chorro de Luz en el océano de tinieblas en el que vive sumergida la película. Los personajes principales son estrellas que brillan en ese mar de sombras donde los antagonistas amenazan, cuál agujeros negros, con apagar la luz de los que se atreven a brillar. Por su parte, los protagonistas son seres sencillos que llevan una vida propia, trabajan y se emocionan al escuchar una canción o al ver una película. No eligen de quiénes se enamoran y siguen sus impulsos aún sabiendo que los meterán en problemas.

El director mexicano sustituye los efectos especiales por la Verdad. Una verdad analógica, fría, tenebrosa y maquiavélica capaz de helarte el corazón. Un auténtico duelo entre la Luz y la Oscuridad de la que sale ganando el Romanticismo. Y es que la deliciosa banda sonora de Alexandre Desplat está para hincharse a llorar pañuelo en mano (con esos ecos que recuerdan a ‘Up’).

En la película predomina el color gris tanto en los decorados como en el vestuario. Destaca el uso de la ropa desaliñada de la protagonista, vestida así ni siquiera se intuye que debajo de esos harapos se pueda esconder tanta belleza. Sin olvidar la metáfora de la pastelería, la historia del espía y el guiño al Torrente de Santiago Segura. ‘La forma del agua’ abarca tantos temas como personajes tiene.

MV5BMDJlMDYzZWYtMDJkMC00OTc5LTlkZWItYzNkMzUzNjg3MmE1XkEyXkFqcGdeQXVyNDg2MjUxNjM@._V1_SX1777_CR0,0,1777,864_AL_

Protagonizada por un reparto de fantasía encabezado por Sally Hawkins (‘Paddington’), Michael Shannon (‘Animales nocturnos’), Octavia Spencer (‘Figuras ocultas’), Richard Jenkins (‘A dos metros bajo tierra’), Michael Stuhlbarg (‘Boardwalk Empire’) y Doug Jones (‘El laberinto del Fauno’). Todos ellos humanizan las imperfecciones de sus personajes incluyendo el momento de duda de Shannon.

La forma del agua’ es una película que habla de las imperfecciones, las emociones y de las personas. La eterna historia de la Luz y la Oscuridad como dos fuerzas opuestas donde solo puede triunfar el Amor.

La forma del agua: 8/10

PD: Hay tanta agua que acabarás empapado

PD2: El espectáculo con el que El Circo del Sol ha homenajeado a ‘La forma del agua’ en los Baftas.

Tres anuncios en las afueras | No disparen al guionista

Las grandes historias comienzan con una anécdota. Como por ejemplo la de una señora que, harta de esperar a que la policía resuelva el caso del asesinato de su hija, se planta y coloca tres vallas para denunciar el inmovilismo del sheriff del pueblo. Así arranca ‘Tres anuncios en las afueras’ con el pequeño gesto de una madre coraje que terminará por revolucionar la vida de la pequeña localidad de Ebbing, Misuri.

No hay que buscar tres pies al gato para encontrar paralelismos con ‘Fargo’ de los hermanos Coen así que no os aburriré con obviedades. ‘Tres anuncios en las afueras’ es obra de un guionista (y también director), Martin McDonagh, y se nota por la evolución de la historia, el desarrollo de personajes y el gusto por los detalles. Una película tan rica en matices de la que se podría sacar toda una serie de televisión para seguir indagando en el alma humana a través de los resquicios que dejan las pequeñas acciones cotidianas de los habitantes del típico pueblo donde nunca ocurre nada pero que en realidad está pasando de todo.

La belleza de la película radica en esos detalles que suelen pasan desapercibidos. Una señora que se muestra dispuesta a hacer cualquier cosa porque se resuelva el caso de su hija pero que al mismo tiempo no sería capaz ni de matar a una mosca. Una mujer que no es perfecta, todos nos ponemos de su parte cuando exige respuestas siendo la madre a la que le arrebataron una hija pero que nos deja impactados cuando la película revisa sus contestaciones, medio en broma medio en serio, a las demandas que le hacía en el pasado su misma hija adolescente.

Tres-Anuncios-en-las-Afueras_Peter-Dinklage

El guión se sustenta en la idea de que las personas no cambian solo lo hacen sus circunstancias. Todos los personajes se mueven al vaivén de los acontecimientos inmediatos y de los rumores del pueblo. ‘Tres anuncios en las afueras’ aborda temas espinosos como la violencia policial de Estados Unidos y el racismo. También llama la atención en la película como los hombres mayores se casan con mujeres muy jóvenes y atractivas; y luego el director contrapone esa imagen con la relación que tiene la protagonista con el enano. Me pareció muy curioso.

Frances McDormand es una fuerza de la naturaleza que interpreta todos los claroscuros de esa madre coraje fuera de sí pero de buen corazón. El resto del reparto está lleno de caras conocidas como Woody Harrelson (‘True Detective’), Peter Dinklage (sí, el enano de ‘Juego de Tronos’), Lucas Hedges (‘Manchester frente al mar’) y John Hawkes (‘Deadwood’), entre otros. Quién merece una mención especial es Sam Rockwell por su magnífico trabajo del policía iracundo bobalicón. Su personaje es todo un regalazo para el actor que ha sabido sacarle el máximo partido.

Tres anuncios en las afueras’ es una tragicomedia que engancha por sus diálogos ingeniosos y sus personajes tan interesantes. Es una de las mejores películas de la temporada aunque al final te deja un regusto amargo como cuando observas impotente una injusticia que sucede delante de tus ojos.

Tres anuncios en las afueras: 8,5/10

PD: Toda esa ira solo genera más ira.